viernes, 3 de junio de 2011

Madroño, árbol de la Villa de Madrid


 Escudo Heráldico de la Villa De Madrid
 caracterizado por el oso y el Madroño

Características:

  Nombres en Castilla: Madroñera, abono Liébanal, albocera, arbornio (Asturias), alborecera (Aragón), alborto, al­borzo, algorto, arbocera, árbol de las fresas, berrubiete, borrachín (Asturias), borrubiete, borrubiote, borlo (Logroño-Burgos), gurbiote, gurrubión, madrollos (Navarra), madroñero, madroño común.
  Cataluña: Arbocer, arboo, arborer, arbós, arboser (Baleares y Valencia), arbosera (Baleares), albosera (Valen­cia), cirerer, cirerer de top, cirerer d'uco, arbosser (Menorca), cirerer d'arboo. Ettsk.: Burbux, bur­buz, gurbitx, gurbitz, gurbiz, kurkuxa, kurpitz, aagorri.
  Galicia: Albedro, borta, érbedo, érvedo, esvedro, herbedro. Por.: Medronheiro.
 
    De la familia Ericaceae el madroño(Arbutus unedo) es normalmente un arbusto ramoso de 1,5 a 3 m de talla pero en ocasiones se hace un árbol de hasta 8-12 m de altura. La corteza es pardo-rojiza, finamente agrietada en los troncos viejos.

   El sistema radical es muy fuerte y potente, y provisto de gruesas cepas. Copa oval o trasovada. Ramas gruesas.

Frutos del madroño

   Las hojas son persistentes, coriáceas, elíptico-lanceoladas, dos a cinco ve­ces más largas (5 a 8 cm) que anchas, de contorno finamente aserrado, con el haz verde oscuro lustroso y el envés verdoso pálido.

Aunque en posición alterna en las ramillas, las hojas se sitúan muy próximas unas a otras, formando corno rosetas.

Detalle de hojas y frutos del Madroño
    Las flores aparecen en otoño con cáliz menudo partido en 5 lóbulos y la co­rola de forma de orza o puchero, color blanco-verdoso o sonrosado, con cinco dientecitos revueltos, 10 estambres insertos con la corola sobre un disco de ovario súpero, con cinco lóculos multiovulados, estilo filiforme y estigma pentagonal. Las flores se agrupan en racimos apanojados, terminales, colgantes, solitarios.
Los frutos tardan un año en madurar y transformarse en bayas globosas, car­nosas, farináceas de color rojo carmín, cubiertas de gránulos o tuberculitos, de unos 3 cm de diámetro y de sabor agradable al paladar. Los madroños o alboro­zas contienen muchas semillas pequeñas, pardas, angulosas.

   Indiferente en cuanto al suelo parece preferir los silíceos a los calizos. Re­quiere suelos profundos y sueltos para su buen desarrollo.
Es especie de media sombra, pues soporta una ligera cubierta, aunque de temperamento muy robusto. Corresponde a un clímax de encinar.
El crecimiento es relativamente lento y sostenido.

  Se reproduce el madroño por semilla y por brotes de cepa; es frecuente ob­tener plantitas espontáneas que prenden con facilidad. Por el cultivo se han es­tablecido variedades de frutos más voluminosos, suculentos y gustosos que en los ejemplares silvestres.


Distribución:
   Es originario de la región mediterranea, costa atlántica y Europa occidental, desde el norte al oeste de Francia e Irlanda.
En los bosques de la Matta de Leiria en Portugal, hay madroñales muy desarrollados. Especie bastante longeva.
   No suele faltar en setos y bos­ques de los pisos bajo y montano de casi todas las provincias espa­ñolas. Plantados se conservan mag­níficos ejemplares en los jardines del palacio de Aranjuez y en el parque de la Fuente del Berro de Madrid.
   Hoy abunda silvestre sal­picado o en rodales, en Sierra Mo­rena.

Epoca de floración:
   En otoño, comienzan a verse sus frutos rojos, comestibles, junto a las florecillas blancas.

Generalidades:
   Es el árbol del escudo heráldico de Madrid, la ciudad del oso y el madroño.
   Nadie sabe con exactitud por qué se eligió el madroño como símbolo del escudo de la villa de Madrid, pero aparece en el escudo de Madrid capital, a pesar de nunca fue un árbol abundante esta región. Actualmente es una especie protegida por la Comunidad de Madrid como especie amenazada.
   Dicen que no es un oso sino una osa, y que no es un madroño sino un madroñero. Pero, durante siglos, nos hemos referido a ellos, el Oso y el Madroño, como parte del escudo de nuestra ciudad. El oso, y el madroño, “mudruny” en la lengua de los mozárabes, símbolos de la Villa.

Estatua que simboliza el oso y el madroño
 emblema de la capital de madrid y que esta en la Plaza Del Sol,
pleno centro de la ciudad

   El madroño en la plaza de la Lealtad, frente al Hotel Ritz (Madrid) está el más viejo de esta ciudad. Hace unos años estuvo en peligro pues el peso de sus enormes ramas amenazaba con derribarlo, pero hoy día unas grandes horcas de hierro a modo de “muletas” sujetan el magnífico árbol, uno de los más singulares de Madrid.

 Madroño centenario y el mas viejo de la ciudad de Madrid
 en la plaza de la lealtad.

   Los frutos de madroño comidos en grandes cantidades pueden llegar a producir un efecto narcótico suave e irritación del tubo digestivo. No obstante, se han empleado para producir licores e incluso vinagre.

   De ellos nace el Licor de Madroño que, según cuentan, el rey Felipe IV tomaba después de las comidas, preparado por su cocinero según la receta que inventaron los frailes benedictinos: machacando el madroño con alcohol de vino.
   Está muy rico el licor de madroño, bien frío, sobre todo en esos diminutos y castizos vasitos de barquillo en que a veces lo sirven en la Taberna El Madroño, en la Plaza de Puerta Cerrada. Una delicia.

    Sus hojas y corteza contienen taninos que sirven para curtir la piel o en medicina para curar la diarrea debido a su poder astrigente.

   Madera pesada, dura, homogénea, de grano fino, compacta, albura blanco verdosa sin paso brusco al duramen, rojo, casi carmín, algo veteado. Fácil de trabajar, toma bien el pulimento pero se tuerce pronto si no está bien seca. En este estado es muy estimada de ebanistas y torneros y suele emplearse para fabricar figurillas, bolillos para encaje, etc.
   Como combustible es excelente y su carbón menudo o breña se aprecia mu­cho en las herrerías. Las grandes cepas que forman su sistema radical son casi tan apreciadas como la leña de encina para combustible y carbón.

   Su follaje es un buen ramón para el ganado cabrío y cuando come su fru­to maduro, dicen los pastores, que se emborracha pues los madroños propor­cionan una fuerte bebida alcohólica que suelen llamar aguardiente de los forestales.

   La corteza y las hojas se emplean como curtientes.

   En nuestro país se empleaba antiguamente, más que en los tiempos actua­les, para formar setos vivos en los parques de los antiguos castillos. Por el color verde alegre de su follaje, su floración tardía, casi en invierno, y por lo vistoso de sus frutos comestibles son muy ornamentales y se ha intentado últimamente plantar un cordón de madroños en ambos lados de la Avenida de La Castellana de Madrid. Parece ser que no resisten la excesiva contaminación del aire de esta arteria, pues a pesar de regarse frecuentemente, no han crecido debidamente y muchos han perecido.

   Otra curiosidad: el madroño, con su color rojo intenso, en el famoso y maravilloso cuadro de El Bosco “El Jardín de las Delicias” es el símbolo de la lujuria.
   Lo que quizá no todo el mundo sabe es que la espléndida pintura flamenca de los comienzos del siglo XVI se titula “El Jardín de las Delicias o la Pintura del Madroño”.

 Cuadro de el Bosco "El Jardín de las Delicias"

jueves, 19 de mayo de 2011

El Olivo, simbolo de la paz y la prosperidad

   Poco puedo llegar a escribir de este árbol tan magnifico, que ha sido símbolo de España, de la paz y de una producción económica de cientos de años: Aceite, madera, decoración, bonsáis,…etc.
Mitología, religión, naturaleza,…etc he resumido lo más que he podido para curiosidad de quien lo quiera leer, se podría escribir mucho de el.
   Gran árbol con una gran variedad de subespecies: pero como dice un refrán español muy famoso: Cada mochuelo a su olivo.

Olivo centenario en el pueblo de Daimiel (Ciudad Real)
Características: 
   Nombre Botánico: Olea europaea L. Tambien llamdo como Acebuche
   De la familia de Oleaceae. En Castilla se denomina como: Olivo, aceituno, oliva y olivera (el cultivado), acembuche, azambuche, azambullo, bordizo, oleas­tro, zambullo (el silvestre). Cataluña: Oliver y olivera lel cultivado), bordis, nastre (Baleares), oliver bord, olivera borda, olivó, ollastre (Baleares) y ullastre (Valencia) (el silvestre). Euskera: Gaimelurraitz, Olibondo. Galicia: Oliveira lel cultivado), zambullo (el silvestre)

   Árbol longevo llega a alcanzar los mil años. 
   El acebuche es un arbolillo siempreverde muy longevo, robusto, amante de la luz, que llega a alcanzar los 10 a 12 m de talla.
   Indiferente en cuanto al suelo, prefiere los frescos y algo fértiles. Su crecimiento es relativamente lento y sostenido.
   Su sistema radical es más bien extendido que profundo.
   La corteza es lisa de color pardo cenizosa.
   Su tronco se ramifica a poca altura y las ramas mimbreadas son con frecuencia espinosas en su extremo. Las ramillas son intrincadas, rectas, fuertes y tomen-tosas.    Copa densa y redondeada.
   Las hojas son opuestas, persistentes, enteras, coriáceas, mucronadas, blan­co plateado el envés, de brillante verde oscuro el haz con nervadura principal muy visible.
   Las flores o rapas son blanquecinas, pequeñas, agrupadas en racimos axila-res, con corola con cuatro pétalos separados sólo en el vértice, con dos es­tambres y un estilo; la floración se conoce también con el nombre de trama.
   El frutó (aceituna, oliva o acebuchina) es uná drupa puntiaguda, negruzca al madurar, más pequeña y menos carnosa que la aceituna del olivo. Su pericar­pio y semilla o hueso son ricos en aceite. La trama aparece en mayo-junio y la acebuchina madura al final del otoño.
   El acebuche es muy empleado como ramón y la acebuchina se aprovecha por el ganado de cerda en las dehesas
   Se reproduce por semilla, estaca y zuecos de cuello del tronco.

Distribución:

Distribución en la zona Meditrranea
    El acebuche u olivo silvestre se en­cuentra espontáneo en el litoral mediterráneo y en Canarias. Apa­rece en matorrales, setos y bos­quetes de los pisos bajo y mon­tano de Andalucía, Extremadura, Castilla la Nueva, Murcia, Valencia, Cataluña y Bajo Aragón.   Cubre unas 37 965 ha, 28 000 en Andalucía Occidental, 9899 ha en ras Islas Ba­leares, y buen número de árboles diseminados en las demás regiones citadas.

   Conócense buen número de razas de olivo cultivado caracterizadas por la forma y tamaño de sus frutos, a veces menuditas como el olivo «arbequino», de Arbeca, pueblo de Lérida o del tamaño de una ciruela en algunas espléndidas razas andaluzas como la afamada «aceituna de la reina». A veces algunas de estas razas al injertar sobre acebuche adquieren una reciedumbre sorprendente resistiendo la sequía de manera increíble y siendo menos veceros en su produc­ción anual.

   El olivo forma extensos bosques abiertos de color gris plateado, y cubre hoy cuatro de cada cien hectáreas de nuestro suelo. El olivo se cultiva para aceituna de mesa principalmente en Andalucía Occidental y Extremadura sobre una su­perficie de 151 723 ha.

   Para aceituna de almazara, lugar donde se extrae el aceite, el olivar se ex­tiende por casi 2 millones de hectáreas y hay un número de 7959 248 árboles diseminados asimismo plantados para este fin. El olivo ocupa casi todas las provincias españolas, excepto Galicia, Asturias, Cantabria, Guipúzcoa, Vizcaya, Valladolid, Soria y Segovia y las Islas Canarias.

   En las extremas comarcas meridionales de la península y en las islas medite­rráneas, dominaba en tiempo lejanísimo un paisaje vegetal hoy casi enteramen­te suprimido y sustituido. Las sucesivas colonizaciones fenicias, griegas, carta­ginesas, romanas, florecientes de cultura, de arte, con ciudades populosas y riquísimas debían inevitablemente transformar todo el ambiente original: la agri­cultura, el pastizal, las utilizaciones del bosque sustituyeron a las formas libres productivas de la naturaleza.

   Quedan todavía unas 37 000 ha de acebuche en nuestro país, que han sido milagrosamente preservadas de la incuria inexorable y por el aislamiento en si­tios menos accesibles. Deben ser conservados como los últimos monumentos que ennoblecen una región y un país, del mismo modo que se conservan anti­quísimos testimonios de poblaciones humanas. Pero incluso cuando la fertilidad del suelo y la riqueza del agua, unidas al clima cálido, permiten desarrollar una vegetación lujuriante cultivada, es posible leer en el paisaje una calidad origina­ria propia. Los espléndidos limonares, naranjales y otros agrios de Almería, Má­laga, Castellón, Alicante, Valencia, Murcia y Baleares indican con su presencia feraz los ambientes donde eran ciertamente más ricos los antiguos bosques desaparecidos.

   El olivo y el acebuche, cuya estirpe silvestre y probablemente autóctona he­mos recordado, asumen hoy en la configuración del paisaje ibérico mediterrá­neo una gran importancia. Cuatro de cada 100 ha de nuestro país están cubier­tas de olivar, con raíces en la más remota antigüedad hebrea, fenicia, griega y romana. La mayoría admite que el cultivo del olivo había seguido un camino de oriente a occidente dentro de la cuenca del Mediterráneo, acompañando las emi­graciones de las antiguas civilizaciones. Quizás de cultivos primitivos antiquísi­mos localizados con dificultad en el occidente del Irán y en el sur del Cáucaso, se inicia la irradiación e incluso la diferenciación de las diversas razas cultivadas de olivo.
   Desde aquellos tiempos remotos el olivo se ha difundido ampliamente por todas las regiones ibéricas donde las condiciones climáticas podían consentirlo.
    En el Mediterráneo oriental, en las islas griegas e incluso en Toscana (Italia), se armoniza el cultivo del olivo con el del ciprés común.
   El paisaje resultante en que el negro nítido y ahusado del ciprés contrasta con el pálido argénteo del olivo es de una belleza que cautiva. En España hay algunos atisbos de este paisaje en las islas Baleares.
    Teniendo en cuenta que nos visitan más de cuarenta y cinco millones de tu­ristas al año, ¿no convendría subvencionar por los Ministerios de Agricultura y Turismo, la plantación del ciprés en las carreteras, caminos, cortijos, linderos, montes intercalados, barreras cortavientos, taludes, etc., de todos los olivares de nuestro país a fin de embellecer al máximo un paisaje tan frecuente en nuestra geografía.

Extensa plantación de Olivos en Jaen (España)
Época De Floración: 
   La floración se conoce con el nombre de trama. Aparece en mayo-junio y la acebuchina madura al final del otoño.

Generalidades: 
   Antiguamente se decía que donde había olivos había prosperidad y felicidad. Pues trae la buena suerte al lugar donde avita o se ha plantado. Nos da ejemplo de belleza, majestusidad, por ser un árbol tan útil en todos sus campos.
  El olivo ha sido por el insigne poeta Antonio Machado, al igual que hizo con las encinas. En la poesía recalca la belleza de los olivares de la feraz comarca jiennense de «La Loma», enseñoreada por las dos bellas ciuda­des de Úbeda y Baeza (Jaen). Patrimonios de la Humanidad.
  Lorca tambien trae buenos recuerdos de los Olivos de Jaen cuando dice: Blanco amarillo reseco, el cielo piensa amarillo con sus olivares montes...

   La madera de albura blanquecina y duramen amarillo veteado de pardo rojizo es de las más duras y compactas que se conocen, con densidad a veces mayor de 1, tomando muy bien el pulimento y siendo estimadísima sobre todo la de cepa, para ebanistería de lujo, marquetería, tornería, talla y todo tipo de mueble y utensilios de cocina , navajas…etc. Los salpicaderos de los coches Rolls-Royce ingleses están fabricados con madera de cepa de olivos de Turquía.
   Además como leña es un magnífico combustible y da un carbón de primera calidad.

Utensilios de cocina de olivo

   El olivo es árbol bíblico y de gran significación para el cristianismo: en­trada en Jesuralén bajo ramas de olivo, noche de oración en el Huerto de los olivos...

   El olivo silvestre estaba particularmente consagrado a Apolo. Solía plantase delante de los templos y en sus ramas se colgaban las ofrendas y las armas antiguas. La maza de Hércules era de esta madera y de la misma se hacían los cetros de los reyes.

   Todos identificamos a Roma con la clásica estatua de la loba alimentando a Rómulo y Remo; dice la leyenda que éstos – descendientes de dioses- vieron la luz por primera vez “bajo las ramas de un generoso olivo”.

   El olivo es símbolo de la paz por excelencia:
   - La paloma que envió Noé después del “diluvio universal” trajo en su pico un ramo de olivo, para decir el fin del diluvio. Según la religión cristiana.

Paloma de la paz de Picasso con su ramita de olivo
    - Símbolo ordinario de la paz. Estaba consagrado a Minerva (diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de la guerra, además de la protectora de Roma y la patrona de los artesanos. Se corresponde con Atenea en la mitología griega), por cuya razón se la ve en muchos monumentos con un ramo de olivo en la mano de donde se le dio el nombre de Pacífera. 

Minerva con una corona de ramas de olivo
    - El olivo, considerado como símbolo de la paz, lo era también de la victoria y de la castidad. Los nuevos esposos llevaban en Roma guirnaldas o coronas de olivo y coronaban igualmente con él los muertos que conducían a la pira. Era asimismo el atributo de los guerreros triunfadores y el premio de los vencedores en los juegos olímpicos. Un olivo herido por el rayo era un presagio cierto según la opinión de los augures, del rompimiento de la paz.
   - Virgilio (poeta romano), para dar a conocer que el reinado de Numa, segundo rey de Roma, fue pacífico, lo representa con un ramo de olivo en la mano. Este mismo en las medallas de los emperadores indica la paz dada o conservada a sus Estados. El ramo de olivo que se da en España y se ve en muchas de sus medallas y otros monumentos indica que esta región producía y era, y sigue siendo, abundante en aceite.
   - En el pabellón de la ONU, la corona de ramas de olivo en todo el mundo simboliza la paz universal.

Simbolo de la ONU con dos ramas de Olivo. Típico en muchas banderas, monedas, escudos...etc
  
Potencia mundial: 
   España es el primer productor mundial de aceitunas y, por consiguiente, en la obtención de aceite de oliva virgen y sus derivados. Durante la campaña 2006/2007 se elaboraron un total de 850.000 toneladas de aceite de oliva virgen. Se ha hecho durante cientos de años y se sigue haciendo.
  Además en España se hace el mejor aceite de oliva del mundo.



   El andaluz es uno de los pueblos cuya cultura está más íntimamente ligada al aceite de oliva. Andalucía es la principal zona productora de aceite de oliva del mundo.

   En España, la provincia de Jaén (Andalucía) es la mayor productora mundial de Aceite de oliva, por ser el lugar con la mayor concentración de olivos y producción oleícola del mundo. Este hecho queda patente bajo el lema que recibe la ciudad de Jaén, como «Capital mundial del aceite de oliva», con la celebración bienal de Expoliva en la Institución Ferial de Jaén que desde el año 1983, se trata de una Feria Internacional de referente mundial dedicada al sector del aceite de oliva e industrias afines. Por localidades, las mayores productoras son Martos, Úbeda, Villacarrillo, Baeza, Villanueva del Arzobispo y Vilches. Una mención especial merece la ciudad de Martos, conocida como la "Cuna del olivar", que se ganó el sobrenombre de "Primer productor de aceite de oliva del mundo".

Muchas cosas se pueden decir del olivo. Tal vez el árbol mas utilizado del mundo en todo su esplendor.

viernes, 15 de abril de 2011

El Ciprés, árbol de la inmortalidad

Ciprés (Cupresus sempervirens)

Cipres ornamental del  monastrio de Silos
De la familia de los Cupressaceae. Cast: Ciprés común, Cat: Xiprer, xifrer.
Eusk: Nekosta, alzifre. Port: Cipreste.
   El número de especies reconocidas de cipreses en todo el mundo varía bastante, entre 16 y 25 o quizá más. Esto es debido a que la mayor parte de las poblaciones son pequeñas y se encuentran aisladas, por lo que es difícil clasificarlas según el rango de especie, subespecie o variedad. Pero realmente del que voy hablar del ciprés piramidal. Que ha sido cuidador de los cementerios por mas de 2000 años

Características
   Tronco recto, grueso, prime­ro de ritidoma delgado, grisáceo, más o menos liso, al fin de corteza cenicienta, asurcada longitudinalmente, fibrosa, persistente, nunca gruesa.

   Sistema radical muy desarrollado a base de raíces secundarias, horizontales, superficiales y muy alargadas que dan un buen anclaje al árbol a pesar de que la raíz principal aborta pronto.

   Copa de variable densidad, de forma piramidal u horizontal según la varie­dad, verde oscura o negruzca, siempre con una gran masa foliar.

   Las hojas son verde oscuras, perennes, opuestas, en forma de escamas, de 0,5-1 mm de largo, soldadas un buen trecho con las ramillas para formar vásta­gos comprimidos y redondeados.

   Las flores masculinas se agrupan en amentos ovoideos, de 4-8 mm de longi­tud, verde amarillentos, situados en el ápice de las ramillas.
Las flores femeninas, sobre los mismos árboles que las masculinas, son conos solitarios o en pequeños grupos, formados por 8-14 escamas opuestas decusadas, cada una amparando 8-20 óvulos.

   El fruto o estróbilo es poco carnoso, aovado, de 3 a 4 cm de diámetro, pasan­do del verde lustroso al pardo grisáceo mate al madurar; escamas valvares, ínti­mamente aplicadas con mucrón central corto y obtuso.

   Semillas pequeñas, irregulares, deprimidas con ala marginal rudimentaria.
Se reproduce por semilla requiriendo las plantitas sombra y abrigo, de los
adultos. No brota de cepa ni raíz, pero puede multiplicarse por esqueje o injerto.

   Resiste el calor de forma admirable, tolerando bien las máximas estivales de
las más duras comarcas mediterráneas; por el contrario soporta mal las temperaturas invernales de —10 °C. Está adaptada por sus raíces extensas y superfi­ciales y su follaje abundante provisto de recubrimientos céreos y glándula de resina a aguantar pluviometrías de 250 mm de precipitación media anual. En España vive desde el nivel del mar hasta los 1000 m de altitud.

   Es indiferente al sustrato geológico del suelo, viviendo bien sobre calizos, arcillosos, esquistos y rocas eruptivas.

   Se mezcla bien con la sabina.

   El crecimiento es relativamente rápido, pudiendo cifrarse hasta los 60-80 años en 25-30 cm/año en altura.
   Árbol siempre verde, de buena talla (23 a 25 m de altura) y longe­vo, pues alcanza edades muy avan­zadas de 250-500 años.


Distribución
   Oriundo de Persia y Anatolia, se ha asilvestrado en nuestro país con dos variedades: La variación de Ciprés piramidal (Cupresus pyramidalis) de ramillas y ramas erectas, próximas y copa aguzada, estrecha y la variación (Cupresus horizontalis), de ramillas y ramas patentes, alargadas y copa abierta.

   Está muy difundido su uso en el Levante, para formar setos que se recortan a diversas alturas para proteger algunas plantaciones y este empleo como ba­rreras cortavientos, debería ser más utilizado sobre todo en el valle del Ebro, donde el viento del Moncayo azota con vientos fuertes de una determinada dirección. El ciprés podado bajo, se ramifica inferiormente y forma magníficos setos y ce­rramientos.

   Dos cipreses han sido introducidos del Sudoeste de Norteamérica en nues­tro país: se les ha utilizado en repoblaciones en comarca., -loadas, en planta­ciones lineales, setos, etc.

   Uno de follaje verde azulado, el ciprés de Arizona (Cupressus arizonica E. L. Greene.).

   Ha sido plantado en montes de Castilla la Mancha y su crecimiento ha sido rápido y continuado.

   Otro, el ciprés de Monterrey (Cupressus macrocarpa Hartw) originario del li­toral de la Bahía de Monterrey en California. Tiene menor talla que el ciprés, su copa es anchamente cónica, y su corteza primero pardo rojizo oscuro se torna luego gruesa, profundamente agrietada. Si se frotan las hojas despiden olor a limón. Las piñas son globosas, casi esféricas de 2-3 cm de diámetro, pardo-rojizas, lustrosas con escamas de ombligo ancho revuelto, poco saliente. Es especie or­namental que soporta muy bien el recorte, dando unos planos muy densos y de gran belleza. Para la formación de barreras cortavientos, tiene los inconve­nientes de la anchura de copa y su poca altura con la ventaja de su resistencia a los vientos costeros, a lo que debe su difusión en Galicia, costa cantábrica, Huelva, Cádiz y Canarias Centrales, así como en el litoral de Valencia a Gerona pero en regadío en este caso.

Época de floración: Florece en primavera estando los piñones maduros en la primavera siguiente.

Generalidades:
   Madera ligera, homogénea, aromática, de color amarillo claro con tinte rosa­do de grano fino, regular y compacto. Es imputrescible e inatacable por insectos y hongos. Se utiliza en carpintería, ebanistería fina, tornería, escultura, construc­ción y dada su duración casi ilimitada bajo el agua, obras hidráulicas, cons­trucción naval y pilotes de gran resistencia. Fue la madera de conífera más apreciada y usada en la antigüedad.
La tradición atribuye a madera de ciprés la tablilla con la inscripción de Inri de Jesucristo en el Calvario. Los rollizos de ciprés hacen magníficos postes para cercas, vallados, etc.
   Su madera presenta abundante nudosidad.

   Es árbol muy decorativo y su silueta piramidal es familiar en palacios, claus­tros, alineaciones de caminos y camposantos. Son famosos los cipreses de Silos en Burgos y el de Montpellier (Francia), que cuenta más de 800 años y las plantaciones lineales en la Alhambra de Granada. El ciprés del monasterio de Silos, tan cantado por los poetas, mide 24 m de altura y tiene 100 años de vida; ha crecido prácticamente 1 m cada cuatro años.

   El ciprés juega una importancia fundamental en la cultura Greco-romana. Tanto en Grecia como en Roma han constituido el símbolo de la inmortalidad como de la hospitalidad.  No es de extrañar, por lo tanto, la presencia habitual junto a las casa y a los cementrios. Una presencia que se ha mantenido hasta nuestros dias.

   Aparece descrito en numerosas referencias clásicas. Teofrastro (372-287 A.C), filósofo griegolo describe como un árbol dedicado al Dios de la muerte Hades y justifica el hecho de ser considerado como símbolo de la muerte por su capacidad para rebrotar después de que se le corta el tronco. El escritor romano Plinio (23-79 A.D) afirma que era bastante común en sus dias colocar ramas cortadas de cipres delante de las casas donde yacía alguna persona muerta. Vitruvius, un cerebre arquitecto romano, autor de un libro conocido como “De Architectura”, una especie de manual para jóvenes arquitectos romanos, habla de las propiedades del ciprés y del pino y afirma que pueden mantenerse durante mucho tiempo sin el menor defecto porque contiene una savia en cada una de sus partes con un gusto tan peculiarmente amargo que ningún gusano u otro animal consumidor es capaz de tocarlos. Dice que las obras realizadas con esta madera durarán siempre. Tambien aconseja que las vigas de todos los templos sean especialmente de ciprés porque los que se hacían de abetos eran rápidamente consumidas por los gusanos y la podredumbre. Tambien aconseja que esta madera sea  utilizada para la construcción de barcos.

Paseo de cipreses en el cemeterio de la Almudena (Madrid)

 Leyenda griega sobre la creación del ciprés (Mitología griega):
 EL MITO DE CIPARISO 
   En los campos de Cartea había un ciervo al que las ninfas del lugar tenían por sagrado. No le faltaba de nada al animal, que con el paso de los años se había acostumbrado a corretear y pasear tranquilamente por toda la comarca sin que humanos, ni otros seres le atacasen; pues notable era su presencia. Sus cuernos brillaban como el oro; y colgaban de su torneado cuello collares de diamantes; una cinta de plata, ceñía su frente, de la que pendían pequeñas perlas, que se movían graciosamente cuando se movía, a juego con las dos grandes perlas de sus orejas. El ciervo, sin temor, se dejaba acariciar de toda persona; pero sin duda, con quien más congenió, fue con Cipariso, el más hermoso de las gentes de Ceos, la antigua isla de Kea. El muchacho acompañaba al ciervo en sus idas y venidas, llevándole a los manantiales más limpios para beber y a los mejores pastos para comer; le hacía guirnaldas de flores que colgaba de sus relucientes astas y, a veces, montaba sobre su lomo.

   Pero sucedió un día, que el ciervo sagrado, se tumbó a dormir después de una buena comilona. Cipariso había salido a cazar en compañía de su amigo el dios Febo Apolo. Divisó un bulto detrás de unos arbustos y lanzó contra el su jabalina. Cipariso corrió a ver la pieza que había acertado. El arma del guapo joven, que no había reconocido a su querido amigo, hirió de muerte al sagrado ciervo de las ninfas. Nada pudieron hacer ni Febo con sus conocimientos médicos ni Cipariso que lloraba desconsolado sobre el ciervo, deseando, él mismo, la muerte. Tampoco consiguió Febo sacar de la cabeza de Cipariso su deseo de morir. El agraciado joven quedó de rodillas, derramando lágrima tras lágrima, sobre el cadáver de su amado ciervo, pidiendo a los dioses estar de luto todo el tiempo. Agotadas todas las lágrimas, comenzaron sus miembros a tornarse de color verde y a crecerle el pelo que se le enmarañó y endureció; adquiriendo una gran altura desde la que podía mirar las estrellas desde su copa. Muy triste y apenado quedo Febo, por la pérdida de su amigo y, con voz honda y profunda pronunció estas palabras: 

Luto serás desde este instante para la gente y consuelo serás de los dolientes.

Cipariso y el ciervo, Versalles (Francia)

viernes, 1 de abril de 2011

El abeto Oregon: El árbol mas alto del mundo

   Hablar de los abetos es hablar de producción industrial, belleza, costumbres y jardín. El abeto de Douglas es la Madera mas usada del mundo; no llega a ser de una calidad tan excesiva como el abeto rojo, pero sigue siendo formidable en todos sus aspectos.

Abeto de Douglas o Pino de Oregon (Pseudotsuga menziesii)

   Características: conífera perenne con una altura de cerca de 5O m (en su región de origen, América del Norte, puede duplicar esta altura).

   Copa bastante esbelta en comparación con su altura y recta, regularmente cónica y no muy apuntada. Ramas, como en otras Piceas o abetos, dispuestas helicoidalmente y de madera escalonada. En ejemplares jóvenes, por lo general, bastante horizontales; en árboles mayores, dirigidas en oblicuo hacia arriba (especialmente en la zona del ápice).

   Corteza en árboles jóvenes bastante lisa, gris oscura hasta gris verduzco con numerosas vejigas resiníferas. En  Árboles de más edad surcada por fisuras muy grue­sas. Finalmente de un profundo negro parduzco con estrías ciaras en ocasiones anaranjadas. Brotes tormentosos, verde claro.

   Yemas marrón claro de aspec­to fusiforme, de 17mm de longitud.

   Acículas de 2-3cm, de vez en cuando también algo mayor, blando y flexible, bastante estrecho y delgado, surcado por su parte superior, de color ver­de a verde oscuro, por lo general, apenas apuntadas en su ápice.

   Hojas claramente pecioladas que al arrancarse dejan (a diferencia de las hojas de abeto) cica­trices algo salientes y abultadas. Al ser frotadas des­piden un aroma de naranja.

   Flores masculinas agrupadas en delicados conos amarillos parduscos dispuestos en grupos en el extremo de las ramas. Flores femeninas en agrupaciones fusiformes verdosas como escamas blanco rojizas, dispuestas en el ápice de las ramas. Conos maduros de cerca 8cm de longitud y hasta 3cm de anchu­ra, marrón claro, péndulos y de forma oval cilíndrica, se desprenden en su totalidad.

   Escamas tectrices muy anchas y redondeadas, Escamas seminíferas alarga­das y tricúspides que penden sobrepasando las esca­mas tectrices y confiriendo a los conos de abeto de Douglas un inconfundible aspecto. Semillas madu­ras durante el primer año.

Detalles de sus frutos y hojas

   Distribución: originariamente tan sólo en las montañas próximas a la costa del oeste de Norteamérica desde la Columbia Británica hasta California.

   Desde hace tiempo también resulta frecuente plan­tado en parques y jardines así como utilizado a gran escala en plantaciones de selvicultura.
  
   En España aparece como planta ornamental y en algunas repoblaciones en puntos del norte, noroeste y Sistema Central. Se extiende desde cerca del nivel del mar a lo largo de la costa hasta los 1.800 metros en Sierra Nevada.

   Es una de las maderas mas usadas de España. Al igual que el abeto rojo es uno de los árboles madereros más importantes, con múltiples aplicaciones en carpintería, ebanistería, pasta de papel y como madera estructural para la construcción de vigas, traviesas de ferrocarril, entarimados, postes de minas,… etc.
   Se utiliza como árbol de navidad especialmente en Norteamérica.

Arbol ornamental en un parque

   Época de floración: mayo

   Generalidades: el mayor árbol del mundo fue un abeto de Douglas, y desgraciadamente se ha cortado, alcanzaba una increible altura de 133m, por lo años 1930, con lo cual era ampliamente mayor que cualquier otro tipo de árbol, que se sepa o que se haya documentado.

Abetos de oregon gigantes

   Ejemplares fuertes y bien desarrollados alcanzan en su base un diámetro medio de 4m. La madera tiene las mismas aplicaciones que las de las especies de píceas, a la que se asemeja por su aspecto.

Tronco del árbol

   Este árbol norteamericano de importancia forestal y ornamental recibió su nombre del botánico escocés David Douglas, el cual descubrió esta especie en el Canadá y envío la primera muestras a Inglaterra.
   Su nombre específico, menziesii, proviene de Archibald Menzies, un físico escocés, rival del naturalista y médico escocés David Douglas, que documentó el árbol por primera vez en la Isla de Vancouver en 1791. El nombre de Douglasia proviene de D. Douglas.

   A principios del siglo XX, la Costa Oeste de Norteamérica estaba plagada de pinos de Oregón de tamaño gigantesco. Pero este árbol es el sueño de todo leñador, el árbol de oro. Su madera es excelente, es alto, recto, por lo que fue sometido a tala intensiva, y los primeros en caer fueron por supuesto los ejemplares mayores. En la actualidad sólo se pueden encontrar abetos de enorme tamaño en unas pocas zonas, protegidos del hacha y de la avaricia humana.
   Afortunadamente, no corre peligro de extinción. Al contrario, produce la cuarta parte de la madera de EE.UU. y ha sido introducido en muchísimos países. Sin embargo el espíritu del abeto gigante ha desaparecido. Ahora el pino de Oregón se planta, y se deja crecer unos años para su conservación y luego se tala.

  Hoy día es la segunda especie de árboles más altos del mundo, llegando algunos ejemplares a 100m de altura. Pero teniendo en cuenta su calidad de la madera, es talado sin llegar a ser de los árboles mas altos del mundo. Actualmente los árboles mas altos del mundo son las secuoyas rojas con un máximo de 115m.

domingo, 27 de marzo de 2011

El abeto rojo: Árbol de navidad, símbolo de la belleza y la perfección

   Sin duda el abeto rojo es el árbol más usado y más conocido de todos los tiempos. Ocasionalmente se le ha llamado árbol perfecto. Paises como Noruega, Finlandia o Suecia, lo utilizan como bases importantes de su buena industria, para su utilización internacional.

   Ebanistería, música, carpintería industrial, jardineria, investigación del clima…etc. Todo para su calidad de trabajo es perfecto. Es un árbol longevo; rápido crecimiento fuera de lo normal. Es capaz de vivir en climas muy fríos y duros.

   Poco he escrito sobre el abeto rojo en proporción de sus cualidades. Por lo menos para el entretenimiento de una buena lectura.

   Es normal que este árbol sea la viva imagen del árbol de navidad. Porque tanto en la naturaleza como en la industria es un árbol perfecto. Representa la belleza perfecta.

Arbol de navidad en Finlandia


DESCRIPCIÓN:

   Una curiosidad de tantas de este abeto es que no es un abeto. Es una conífera de la familia de las “pináceas: cedros, abetos, tsugas, alerces, pinos, piceas” que no pertenece realmente al género Abies, los abetos, por eso se le denomina con toda razón "Abeto" falso. Pero por su parecido a la familia “Abies” se le denomina abeto, y lo de “rojo” por el color de su corteza, parda rojiza; y mas en su edad adulta. Corteza que es escamosa al principio y luego profundamente agrietada y dividida en grandes placas irregulares.
   La raíz es somera con raíces laterales alargadas que proporcionan escasa re­sistencia al descalce por torbellinos y huracanes.
  El abeto rojo es bastante indiferente con respecto a la composición mine­ralógica del suelo, pues lo mismo vegeta sobre las areniscas y granitos, que sobre los suelos calizos, aunque requiere suelos bastante frescos o mejor dicho húmedos.
   La copa es cónica o cilíndrica apuntada, aguda, densa, de coloración muy oscura a distancia. Las ramas son horizontales o casi péndulas, especialmente las inferiores. Es especie de media luz, pero da en el suelo una sombra densísima resultan­do sus masas jóvenes y adultas de una gran pobreza florística.
   Las ramillas del año son pardo-rojizas o amarillentas, generalmente pubes­centes, acostilladas, y aparte de las yemas apicales presentan otras irregular­mente distribuidas a lo largo de su juventud. Las ramillas son colgantes, detalle éste característico que las diferencia de los abetos blanco (Abies Alba) y pinsapo (Abies pinsapo).

   Yemas no resinosas ovoideo-cónicas, con escamas pardas, íntimamente unidas o trabadas en el ápice, no separándose al desarrollarse el brote que las empuja y desplaza a guisa de caperuza. Acídulas largas de 15 a 25mm de longitud de colores verde oscuro, insertas sobre apófisis salientes, prolongación de las costillas del ramo y que cuando vienen a caer las hojas dan a aquél una típica aspereza.
   Flores masculinas ovoideo-apuntadas, de inserción axilar o terminal, muy nu­merosas, dando lugar a una polinización intensísima. Inflorescencias femeninas generalmente terminales, más raro axilares, erectas.
   Florece de abril a mayo y tras la fecundación, la piña va inclinándose hasta quedar colgante, y en la madurez toma forma cilíndrica u ovoideo-cilíndrica, de 10 a 16 cm de largo, con escamas leñosas, delgadas y persistentes.
   Piñón subtriangular de 4-5mm de largo, pardo oscuro mate, con ala transpa­rente de longitud doble en su parte libre.
   La maduración es a partir de octubre del mismo año, quedando la piña col­gante todo el invierno y a veces el año o años siguientes.

Frutos del abeto rojo 

LONGEVIDAD (El árbol mas viejo del mundo):

   El crecimiento del abeto rojo es lento, pero más rápido que los demás abetos. Es bastante longevo, pues suele vivir varios siglos.
   Para adaptarse a condiciones de climas más fríos una Picea puede disminuir su porte en sucesivas generaciones que renacen de las raíces hasta parecer apenas un arbusto.

   En abril de 2008 científicos de la Universidad de Umeå (Suecia) descubrieron un ejemplar de Picea con un sistema de raíces de 9.550 años de antigüedad.

   La longevidad de la pícea se debe por un lado a su doble capacidad para clonarse a partir de las reservas de la raíz, y por otro a adaptarse a los cambios climáticos, evolucionando de árbol a arbusto. Los árboles de abeto rojo se pueden multiplicar desde rupturas de la raíz, produciendo copias exactas o clones.

   El árbol de abeto ha demostrado ser un tenaz sobreviviente que se ha vuelto más fuerte por crecer entre árboles y arbustos más pequeños al ritmo de los dramáticos cambios climáticos registrados a través del tiempo.

   El descubrimiento mostró árboles de 375, 5660, 9000 y 9550 años de antigüedad y todos muestran signos claros de poseer la misma composición genética de los árboles encima de ellos.

   El árbol ahora crece encima del lugar del hallazgo, encontrándose piezas de madera que datan con la friorera de 9550 años atrás y que tienen el mismo material genético. Para comprobar su edad fue sometido a la prueba de carbono 14 en un laboratorio en Miami, Florida.

   Anteriormente, pinos de América del Norte habían sido catalogados como los más antiguos del mundo, con una edad que oscila entre los 4000 y 5000 años de antigüedad.  En las montañas de Suecia, desde Laponia en el norte de Dalarna en el Sur, los científicos han encontrado un grupo de alrededor de 20 abetos que tienen más de 8000 años de antigüedad.
   Aunque los veranos más fríos se han registrado durante los últimos diez mil años, estos árboles han sobrevivido a duras condiciones climáticas debido a su capacidad de empujar hacia fuera otro tronco cuando el anterior muere. El promedio de aumento de la temperatura durante los veranos en los últimos cien años se ha incrementado un grado en las zonas de montaña. Por lo tanto, los abetos han comenzado a enderezarse a sí mismos. Siendo así los abetos son las especies que mejor pueden darnos una idea acerca del cambio climático.

El  árbol mas viejo del mundo,
no aparenta su edad por ser tan
pequeño

INDUSTRIA

   Además de ser un árbol muy longevo, su crecimiento es rápido. Eso facilita la tala para posterior uso. En los países como Finlandia o Suecia es una de las principales fuentes de su industria

   Los trozos libres de nudos y de las mejores procedencias, son convenientes para la construcción aeronáutica, tramos de escaleras, remos, etc.

   Los árboles de fuerte diámetro, suministran serrería de alta calidad, que se utilizará según los casos, en carpintería fina, moldura, carpintería de construc­ción y cerchas. 

          Cercha de madera para un tejado     

   Actualmente en Alemania la corteza se emplea para curtir.

  De las vejigas del tronco y de las ramas se obtiene trementina.

   Las calidades más bastas servirán para carpintería, armazones, cajerío, enti­bación. En lo que respecta a los rollizos, las perchas y los postes particularmen­te derechos, son buscados para encofrados o para la marina, como mástiles, soportes de líneas.

   La madera de los aclareos y las leñas son reservadas para la fabricación de papel; el abeto rojo con su fibra larga poco coloreada, afieltrada, es la mejor madera para esta aplicación.

   La madera recién pulida es blanca presentando un brillo lustroso característi­co. Su densidad media varía entre 0,400 a 0,450. Resiste bien a la compresión y a la tracción y es particularmente elástica y resiliente. La madera de los pies de altitudes grandes donde el crecimiento es lento y regular puede proveer maderas de calidad llamada de resonancia, utilizada en la fabricación de pianos y otros instrumentos de cuerda. Fue la madera mas usada, Junto con la madera de Arce, para fabricar los famosos violines Stradivarius. Es una de las maderas por excelencia del Lutier.

Guitarra marca Ibanez con tapa armonica de Abeto rojo
   

   Es muy apreciado en jardinería, ocupando un lugar destacado en parques y jardines europeos.
  
   El abeto rojo se engalana e ilumina en las Navidades de los países Centroeu­ropeos y Nórdicos. En nuestro país se crían en viveros abetos de Navidad, para vender en fiestas que generalmente no aguantan las fechas enteras en que cele­bramos la venida del Señor, y la Epifanía. Una rama podada de pino silvestre, es mucho más resistente a la atmósfera seca de los hogares y tan decorativa como el abeto rojo. De este modo se podrían dedicar los pies de Picea a repobla­ciones en valles húmedos del Pirineo, donde sorprende que nada más cruzar la frontera, aparezca espontáneo y vigoroso.

Árbol de Navidad en la Plaza De San Pedro Del Vaticano

SITUACIÓN FORESTAL

   Es árbol de talla elevada, 40 y hasta 50m, El abeto rojo más alto actualmente en el mundo mide 63m, y se encuentra en bosque virgen de Perućica, en el Parque Nacional Sutjeska, Bosnia-Herzegovina.

  Abeto rojo de gran tamaño

   Se reproduce mediante cría en vivero y se han ensayado en el Centro de Euro­pa, todos los métodos de repoblación. El piñón por su pequeñez es transporta­do fácilmente por el viento.

   El abeto rojo es una especie fo­restal eminentemente europea, re­presentada pobremente en nuestro país por repoblaciones en el Piri­neo (Canfranc) y Cantabria.
  
   En al Alto Campóo (Palencia) hay un bosquete de 3500m2 de superficie en San Andrés del Arro­yo (cerca de Alar del Rey). Está plantado con profusión, en jardines, en San Rafael (Segovia), Campro­dón (Gerona), etc.

   En Francia constituye una de las principales especies forestales (el 4 % de la superficie arbolada) y en Escandinavia y Finlandia se estima que representa el 50 % de las existencias forestales. Vive al nivel del mar en el Norte de Europa y llega hasta los 2400 m en los Alpes.

   Se mezcla con el pinabete y el haya pero a medida que aumenta la altitud, va dominándolo hasta quedar formando masas puras. Requiere una atmósfera húmeda, con lluvias frecuentes, rocíos abundantes y una gran frescura a ras del suelo.

   Existen numerosas variedades: depressa, columnaris, globosa, nana, argen­tea, etc.
En la estación de esquí de Formigal (Huesca) ha desaparecido totalmente la vegetación en la franja norte que limita con Francia.

   Cuando el abeto rojo goza de suelo y clima propicios, como se reúnen en el valle de Ulzama (Navarra), el abeto rojo crece con vigor y fuerza inusitados. De ahí la convicción de que su plantación en alguna de las estacio­nes de esquí de los Pirineos, tendrá éxito.

   Un fuerte viento sacude los telesillas que ascienden a las cumbres para descargar a los esquiadores. Se pretende que se constituya alguna estación de alta montaña como podría ser la de Formigal u otra similar, como depositaria en nuestro país de un verdadero y extenso bosque de abeto rojo repoblando las zonas no esquiables. Ello proporcionaría abrigo de los vientos y una mayor belleza a la estación de esquí. La reforestación sería seguramente un éxito, pues nada más cruzar la fron­tera, en los Pirineos franceses, el abeto rojo crece espléndidamente. Al parecer, en Formigal se incendió por los franceses, para proteger su retirada en la Guerra de Independencia, un extenso bosque de abetos rojos. El nombre de Formigal denotaba la presencia de hormigas rojas, aliadas de los árboles en su lucha contra las plagas.
   
   Posiblemente no hay árbol en el mundo con mas utilidad que el abeto rojo. El árbol de navidad
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